La decisión entre reparar o sustituir una estructura metálica depende del estado del material, la corrosión, las soldaduras, las deformaciones, la carga que soporta y el uso previsto.
Una reparación puede ser suficiente cuando el daño es localizado y la estructura conserva capacidad. En cambio, si hay corrosión avanzada, deformaciones importantes o cambios de uso, puede ser más seguro fabricar o reforzar una solución nueva.
Antes de presupuestar, es recomendable realizar una inspección visual, tomar medidas y valorar el entorno de montaje.
